
PSICÓLOGOS EN VALLADOLID Y MEDINA DEL CAMPO

Soy Gemma Rodríguez, una experimentada psicóloga en Valladolid con más de 30 años de trayectoria en el campo de la salud mental. Con una perspectiva solidamente formada y un enfoque integral, mi objetivo es brindarte un espacio seguro y confidencial donde puedas identificar tus emociones y adquirir mayor estabilidad psicológica.
Especialidades en Psicología

La ansiedad es un estado de alerta en el que predominan las preocupaciones y los miedos intensos ante situaciones cotidianas. El temor a lo que pueda suceder provoca una actitud de evitación que frecuentemente se ve acompañada de alteraciones […]

El duelo es una pérdida que provoca emociones y sentimientos de tristeza, incredulidad, ira, impotencia y culpabilidad en diferentes grados de intensidad. Hay diferentes tipos de pérdidas y a lo largo de la vida todos hemos experimentado alguna vez […]

Los conflictos familiares son multiples y de diversas causas, sobre todo si tenemos en cuenta que la familia es un conjunto de individualidades que están interactuando. En el momento en que uno de sus miembros se sienta mal por […]

Hay circunstancias en nuestra vida que nos hacen sentir inseguros, frágiles e incapaces de seguir adelante. Nuestra confianza se ve comprometida y nos sentimos como “niños pequeños” que no saben que hacer y como hacerlo […]

Cualquier relación humana pasa por diferentes fases lo mismo que la vida de cualquier ser humano. En la relación de pareja también nos encontramos con distintas etapas en las que se aprecian las influencias no sólo de circunstancias externas sino […]
Cuando te encuentres en una situación física y/o psicológica que no puedas manejar y que está produciendo un sufrimiento continuo. A veces nos cuesta pedir ayuda porque esperamos que algo del exterior cambie y mejore nuestra situación. Esta evitación es un mecanismo de defensa universal pero el buscar una salida es una decisión personal que implica inteligencia y adaptación humana. La terapia es útil para afrontar los cambios personales, los conflictos emocionales y cualquier circunstancia en la que quieras reflexionar con detenimiento.
Un espacio seguro, cómodo y privado para que puedas contar lo que te ocurra, pero asumiendo que un primer contacto con alguien desconocido siempre conlleva incertidumbre e inquietud. Mi objetivo inicial es facilitar ésta comunicación para que me conozcas y no tengas miedo de hablar de cuestiones intimas y dolorosas a un extraño.
La terapia es voluntaria en todo momento por eso es la propia persona la que puede valorar si se siente lo suficientemente cómoda y segura para continuar y si lo que encuentra en la misma le resulta adecuado y positivo. Si el médico prescribe una medicina, el paciente es el único que puede decir si le sienta bien y le alivia el síntoma.
Es un deber deontológico asegurar la confidencialidad de todo lo que se habla en una consulta de psicología, incluso en el caso de los menores, salvo que se tenga conocimiento de alguna circunstancia de riesgo para el menor. Tenemos que proporcionar un espacio seguro y privado para que las personas puedan tener la confianza suficiente para hablar de su intimidad.
Cada profesional tiene una formación específica y una orientación clínica que tiene que estar acreditada. Por otro lado, hay que tener en cuenta la experiencia profesional y la personalidad con la que cada profesional lleva a cabo su trabajo. Con este conjunto de variables determinando mi trabajo intento construir una relación terapéutica singular y única en la que el paciente pueda afrontar sus dificultades.
En un tratamiento psicológico no se puede establecer a priori ni la duración de las sesiones ni la frecuencia de estas porque eso depende de las circunstancias de cada caso en particular. Si vamos a un médico esperamos que nos pregunte y nos haga pruebas médicas antes de establecer un diagnóstico y un tratamiento específico.



